04/03/2010
“Y las naciones que quedan a vuestro
Alrededor, sabrán que yo, Yahveh,
He reconstruido, lo que estaba demolido” (Ez.36)
Queridos lectores y amigos del Santuario El Carmen, todavía estamos con el corazón apretado, seguimos viviendo en esta Casa el gran sábado 27 de febrero que marca nuestra vida eclesial, de fe y de servicio en el anuncio del Reino.
La madrugada del 27 de febrero, las campanas del Santuario replicaron con un sonido “tétrico” no fue el llamado a misa ni tampoco so sonido alegre cuando entraba o salía la Virgen del Carmen desde su casa, aquella noche, fue el sonido era un grito de dolor, el Santuario gritó de dolor, mientras la tierra bramaba y poco a poco el aire se llenaba de polvo, eran los bloques de adobes que se entregaban a la fuerza de gravedad para estrellarse contra el piso.
Todos los “santuariófilos”, estamos viviendo un tiempo especial, se terminan físicamente hablando 150 años de historia, el trabajo que inició allá por el año 1849 el sacerdote Antonio Poblete y posteriormente el trabajo que empujaron los Misioneros Claretianos desde 1880 hasta la fecha, marcan un punto donde el péndulo de la vida se detiene como el antiguo reloj de pared de la casa de los Misioneros.
Nuestro dolor nos ha posibilitado compartir lágrimas y abrazos, hemos verbalizado nuestro dolor y sepultar algunos de nuestros sueños.
Se hace necesario dejar que mueran los sueños antiguos sin que las nostalgias nos tienten a paralizar nuestra caminada.
A la Madre Tierra le hemos preguntado el por qué, mientras el Padre Dios, nos abraza con su ternura para sostener nuestro dolor.
Durante estos largos días, he escuchado mucho la frase “la Iglesia de Cristo no ha caído, pues ella sigue en pie más firme que nunca” eso es muy cierto y lo será siempre en peores circunstancias que esta. Lo que nos duele que para alimentar nuestra fe, habíamos tenido un techo común que nos cobijaba un techo en el cual respirábamos el aliento de Dios y sentíamos la tierna mirada de María del Carmen.
Hay hermanos que me dicen “Pepe, ¿qué vamos a hacer ahora?” simplemente respondo, “caminemos e inventemos nuevos sueños que tengan por base la fuerza solidaria, la fe en Cristo y la ternura de María del Carmen, pues de ella y desde esta casa la recibimos durante mucho tiempo”.
Hoy se hace necesario contagiar esperanza, consolar a los tristes y alentar a los abatidos, orar por nuestros muertos y secar las lágrimas, juntar nuestras manos porque tenemos mucho trabajo por delante y la Virgen del Carmen, Madre de Chile y Madre de los curicanos nos espera por sus hijos y por Chile.
Pepe Abarza, cmf
Rector Santuario El Carmen.

4 comentarios:
Mis lágrimas, por ver a nuestro hogar en ruinas, las he secado con mi manga llena de polvo de adobe, y al mirar alrededor, veo a tantos hijos de este Santuario con la misma mirada de tristeza. Sin embargo, en el transcurso de estos días, nuestras frentes se han alzado y nuestros corazones están esperanzados en continuar con la labor de anunciar el Reino, con o sin nuestra "casa", porque tenemos, sobre nosotros, la tierna mirada de nuestra Madre, la Patrona de Chile y también el AMOR de Dios reflejado en Jesucristo su Hijo y Hermano Nuestro.
Continuemos, sequemos nuestras lágrimas y que VIVA CURICÓ Y VIVA CHILE.
simplemente al leer esto, le digo padre, que seguimos haciendo, ya salvamos las imagenes, le pusimos el hombro a lo que quedaba, salvamos las imagenes, ahora.... usted dice y le damos para adelante.
el santuario debe seguir siendo lo que fue, un templo donde se cobija la fe a la virgen del carmen, virgen como dicen en el campo, es nacida y criada en el campo.
a seguir adelante, con la fe en cristo al ejemplo de claret
Nuevamente me emociono al leer este escrito. Después de cerciorarme de que todo estuviera bien en mi casa y en mi barrio, pensé de inmediato en el Santuario y partí a verte a tí y me encontré con el dantesco espectáculo. Una pena. Pero como dices, la nostalgia no nos puede detener y como dijo Monseñor Goic, nosotros somos los templos más importantes y mientras nosotros estemos bien, la Iglesia permanecerá firme y a partir de eso, podremos levantar un nuevo sueño que nos convoque a todos. De eso estoy más que seguro. Saludos Pepe y te felicito por la entereza y la fortaleza demostrada en estos días y por lo que nos trasnmites a todos quienes estamos ligados al Santuario.
El texto bíblico lo ha dicho todo, pero creo que nuestros sueños antiguos no deben ser sepultados, deben revivir como el ave fenix, con mayor brío porque el Señor nos da la fuerza, el Corazón de Nuestra Madre la compañía y el consuelo y el P. Claret nos llevará a caminar por los senderos que nuestro Padre Dios nos ha destinado; y ése, es revivir lo que se inició hace 150 años, y revivirlo a los pies de la Virgen del Carmen y reconstruir Su Casa.
Son muchos y muy hermosos los recuerdos y los sueños compartidos como para dejarlos morir. Hay tristeza y dolor muy bien compartidos, pero no desesperanza. Actualizaremos los sueños y el caminar, y María del Carmen será nuestra guía.
Y vuelvo a lo mismo: tu llegada a Curicó ha sido una bendición y con este "acontecimiento" ha quedado demostrado públicamente; tenías que estar tú acá, caminando junto a nosotros cuando ésto sucediera; tener este espacio y muchas cosas más...
Mil bendiciones del Señor de la Vida para tí y mi profundo agradecimiento a Nuestra Madre del Carmen por estar tú con nosotros.
Publicar un comentario